Rafael Puente
Las desafortunadas declaraciones que hizo el candidato a senador por el MAS a propósito del feminicidio han causado justa indignación. En efecto, el doctor Ciro Zabala ha hecho gala de una mentalidad patriarcal que lo descalifica para representarnos en la Asamblea Legislativa.
Dijo que para luchar contra el asesinato impune de mujeres -un flagelo que evidentemente debe preocuparnos- lo que hay que hacer es ¡enseñar a las mujeres a comportarse! Es decir que si aumenta el número de mujeres asesinadas, la culpa es de ellas…
Resulta difícil comprender que un médico -supuestamente más cercano por su profesión a todo lo que es el fenómeno humano- pueda proferir semejante ofensa a las mujeres en general, y además semejante disparate jurídico y filosófico.
De hecho, como quien explica el disparate, añadía que las mujeres no deben aparecer como objetos atractivos y deben tener cuidado con su vestimenta, sus actitudes y el consumo de alcohol, una explicación que sólo ratifica la concepción inaceptable que dicho candidato tiene de las relaciones de género y de lo que es un delito.
Porque, sin negar que el consumo de alcohol también es una lacra contra la que debemos luchar, resulta inaceptable afirmar que a una persona alcoholizada se la puede matar. Y sin negar que se tiene que superar toda una cultura que concibe a la mujer como objeto (cultura de la que lamentablemente participan también bastantes mujeres), resulta en primer lugar disparatado identificar el carácter de objeto con ser atractiva -yo diría que las mujeres más bien resultan atractivas en la medida en que son sujetos de su propia vida-, y resulta, en segundo lugar, criminal afirmar, además, que si una mujer no quiere ser asesinada no debe ser atractiva (!!!).
Sr. Zabala, a ver si se entera: una mujer puede vestirse como le dé la gana, puede optar (aunque no sea aconsejable) por comportarse como objeto, puede incluso (aunque tampoco sea aconsejable) beber más de la cuenta, y no por eso puede ser maltratada ni golpeada ni menos aún asesinada.
Son diferentes problemas, que merecen diferente tratamiento, pero que no dependen unos de otros. Afirmar lo que usted afirma podría calificarse como apología del delito y, en todo caso, es expresión de un machismo exacerbado que lo descalifica a usted como candidato a nada.
¿No será que además coincide usted con aquella diputada que pedía comprensión para el alcalde que violó y asesinó a una mujer, porque la culpa era de la cerveza? ¡O sea que el estado alcohólico es para el varón un atenuante, pero para la mujer un agravante!
Sabemos que usted ha pedido disculpas, porque dice que lo han entendido mal, pero cuando explica lo que realmente quiso decir pone el ejemplo de que si dejamos abierta la puerta de nuestra casa y se entran los ladrones, no podemos quejarnos. Con lo cual ratifica usted la idea que dice que se le entendió mal.
Porque igualmente tenemos todo el derecho de tener la puerta de nuestras casas abiertas (como de hecho ocurre en algunos lugares y culturas), y eso no justifica para nada al ladrón.
Curiosamente coincide usted con aquellos policías que reducen la seguridad ciudadana a las precauciones que debemos tomar para no ser víctimas de atracos o robos (es decir que la culpa de la inseguridad ciudadana la tienen las víctimas que no saben protegerse).
Pero además ¿de veras usted cree que los varones tienen autoridad moral para dar lecciones a las mujeres en temas, como el alcoholismo y el debido comportamiento social? Doctor Zabala, estábamos viviendo un proceso de cambio que aspiraba a la descolonización y a la despatriarcalización, pero con senadores machistas como usted (ya sabemos que no es el único, pero eso no es ningún consuelo) el panorama se pinta muy sombrío.
Porque lo más grave, como acertadamente hace notar Fernanda Rada, es que ante tamaño desatino no se ha escuchado ninguna protesta ni llamada de atención, ni de parte del partido que lleva a Zabala de candidato, ni de parte del Gobierno ni de parte de las organizaciones sociales.
¿A dónde va entonces este proceso que era de cambio?
Rafael Puente es miembro del Colectivo Urbano por el Cambio (CUECA) de Cochabamba.
Ante tamaño desatino, no se ha escuchado ninguna protesta ni llamada de atención, ni de parte del partido que lleva a Zabala de candidato.
