
Rolando P.
Otra vez el mundo está patas arribas. Y no es por el movimiento de rotación al que cada 24 horas está sometido; sino por lo que patidifusa y paradójicamente pasa.
Ayer no más, al corrupto de Cossio “Los Colorados” del Paraguay lo declaraban desconcertantemente: “huésped ilustre”. Hoy los violentos se victimizan con un video del viejo en Bolivia.
Hasta ahora no se sabe cómo apareció el mismo. No se sabe si las imágenes del video corresponden al audio del video. Tampoco se sabe quién es él que habla y entrega el dinero al viejo. O quién es él que está filmando. O a qué “misión cumplida” se refiere. En fin es una cantidad de cábalas, que como manifestó el mandatario Morales se debe investigar.
Claro que no por ello, como manifestara el mandatario- y en eso voy a ser incisivamente intencional y redundante al referirme al mandatario Morales- por cuanto la desarticulación de la desmembradora célula separatista y terrorista de Eduardo Rosza, es un álgido asunto que atañe no sólo a la seguridad del Estado; sino al de la vida nacional. Entonces es a Evo Morales, como jefe máximo del Estado Plurinacional; a quien más le interesa investigar el asunto, y no es tanto averiguar sobre la autenticidad del video, sino sobre el desbaratamiento de la desmembradora célula terrorista, que es lo que el fiscal Marcelo Sosa, sostenida e inexorablemente está investigando.
Cabe insistentemente indicar que el terrorismo y separatismo; aquí ò en cualquier parte del mundo, como en los Estados Unidos -aunque ya se sepa verificablemente que éstos son los verdaderos terroristas del planeta- no es como para hacerse al de la vista. Si, además es la actual -antes fue el comunismo, después el narcotráfico y ahora el terrorismo- amenaza a la que todo el mundo debe combatir sin excusas. Entonces lo que exactamente Evo hizo fue eso. Combatir verdaderamente contra los terroristas; incluyendo a los imperialistas, como se supo a través de la computadora de Eduardo Rosza sobre precisamente la presencia del agente de la CIA, Istvan Belovai, ò alisa “el Escorpión” de quien suspicazmente se dijo que: habría muerto.
Y coincidamos de una buena vez en algo; los mecanismos de infiltración para combatir la delincuencia, y no hablo sobre la delincuencia común; sino la que atenta a la Unidad e Integridad de los Estados; debe ser contundentemente combatida por todos los medios. Y la infiltración es uno de ellos. Claro que infiltrar a un viejo dentro; nada menos que ¡una célula! es “mucha mano” del mandatario Morales. Pero además; era, y es esa su obligación como presidente de Bolivia; o sea el de decidida y denodadamente defenderla de cualquier alevoso y antipatria atentado a su soberanía.
Así que si los organismos de inteligencia infiltraron al viejo dentro la célula separatista de Eduardo Rosza, era no más utilizar un mecanismo más en la lucha contra el terrorismo. Pero de ahí a que la derecha demagógicamente declare que el caso de terrorismo fue un montaje del gobierno; es querer victimizar a los violentos. O sea, a aquellos -grupo de Rosza- quienes por ejemplo se arrepintieron de no haber hecho volar la barcaza donde sesionó el gabinete en Lago Titicaca. Porqué en todo caso los terroristas no tenían motivo para haberlos hecho volar por los aires a sus patrones, a los que les iban a pagar por su trabajo sucio.
¿O acaso, quienes los habrían traído -el gobierno- al país para que: ¡organicen una guerra civil, y luego culpar de ello a la oposición! iban a ser ajusticiados por sus propios asalariados, antes de cobrar por ese su dirty job? Porque siendo tan maquiavélicos los mandatarios, no creo que ingenuamente les iban a pagar antes a sus trabajadores de que hagan su trabajo. Es más si éstos se arrepentían en el alma de no haberlos hechos explotar en el lago.
Pero además ¿Cómo se explica que existan dos sobrevivientes a la madrugada del 16 de abril, cuando el equipo de elite de la Policía Nacional irrumpió en el Hotel Las Américas? ¿No sería lógico que los hubieran aniquilado y silenciado a los cinco, para que no se sepa quiénes eran, qué querían, y lo mas importante; quién los contrató? Más ò menos al estilo del alevoso ajusticiamiento del CNPZ, cuando los acribillaron a toditos los miembros de la comisión.
Además ¿A quiénes más tendría que haber contratado el gobierno? Al periodista Julio Cesar Alonso; a ése que manifestó que conocía a Eduardo Rosza y sus intenciones separatistas en Bolivia. O a Andreas Keppes, el testaferro del terrorista Eduardo Rosza a quien le pidió que diera a conocer su carta si es que moría en su intentona separatista. O sea a estas alturas el gobierno estaría debiéndole a un santo una vela; porque todos tendrían que haber sido contratados para ese complotador conciliábulo.
Y que se ha cobrado el viejo, creo que así no más debe ser; porque quién en primer lugar se va arriesgar ese trabajo, sabiendo que lo podían descubrir y liquidar en el acto; o también hoy por hoy, pues a nadie le consta ya hasta que punto se ha desarticulado, ya no a al célula separatista; sino las conexiones internacionales que éste tenía con terroristas y mercenarios como son los que han escapado como Daniel Gaspar y Babor Dudog, pues se fueron antes del 16 de abril.
Y es que en el caso de terrorismo hay mucha tela que cortar; y vuelvo a decirlo el terrorismo se lo combate con toda la contundencia del caso. Pero no es para que con el video del viejo bienaventuradamente se hagan a las victimas los violentos.