Es por ello que hoy por hoy arteramente atacan al gobierno. Y lo ha hecho por todos los flancos posibles de sus flaquezas. Vale decir, ya sea por: la falta de gestión, eficiencia en la implementación del programa de gobierno; como también por las calculadoras calumnias, ya sea de: corrupción -tal vez en algunos casos ciertas- ò totalitarismo -totalmente falsas- ò la persecución política, la falta de libertad de expresión etc. no en vano es que la anterior semana hemos tenido movilizados a un montón de sectores sociales -hasta los campesinos del trópico- en contra del D.S. 748.
Por ello no se debe dejar entender que los efectos y problemas provocados por el decreto, están hoy a la orden del día para la oposición, y servidos como en bandeja de plata, ya sea con: la especulación y escasez de los alimentos, puesto que el sólo anuncio -aunque después se derogó el decreto- del incremento de los precios; igual no más se dieron los mismos, ya que no bajaron los precios, pese al decreto. O la exigencia de un incremento salarial superior al de la inflación, como es esa de un 20 % de los sectores maximalistas como el magisterio, y otros que extralimitadamente han exigido hasta 1000 $us de salario mínimo. O el incidente internacional por el caso de Cossio, desde donde han desplegado; tanto la derecha boliviana, como la paraguaya, todo su arsenal de acusaciones, no sólo para rechazar el requerimiento de la justicia boliviana; sino para imponer la impunidad descaradamente defendiendo al corrupto de Cossio a titulo depersecución política. O el reciente incidente sobre el video del viejo, que hoy por hoy, como en el caso de Cossio, la derecha está desesperadamente desplegando su estrategia para eximir de culpa, no sólo a los de la célula separatista; sino a los cerebros de ése separatismo, puesto que todo el caso de terrorismo y separatismo, habría sido “un monstruos montaje” del gobierno. O sea que mientras nosotros estamos de ida la derecha está de vuelta.
Cabe inexcusablemente indicar que si a eso, le añadimos un apunte más al análisis, sobre la explicación de la estrategia envolvente del vicepresidente, nos daremos cuenta que ésta -estrategia- en manos de la derecha, no se ha limitado literal y exclusivamente a la explicación dada por él, sobre la estrategia envolvente que esta empleando la derecha; sino que a parte de ésta estrategia envolvente la derecha se está desdoblando desde dentro el mismo MAS, a través del entrismo que se diera en diciembre, después que el MAS amistosamente abriera las puertas a todos. A moros y cristianos. O sea que no ha pasado siquiera un año -22 de enero del 2010- fecha de la posesión de Evo, que acelerada y asombrosamente ya se ha desgastado, después del descollante éxito electoral de más 63% de apoyo que tuvo el MAS. Qué este mismo resultado representa, o pueda representar que ese apoyo apuntaba premeditadamente a una prebendal y pragmática praxis, es cierto, pero no por ello, se debe dejar que la derecha tome la iniciativa para imponer sus objetivos de clase.
Consiguientemente se comprenderá que las contradicciones y antagonismos que se pueden darse en el seno mismo del MAS, sea lo que están ocasionando la obstaculización del avance del proceso de Cambio, debido a que los operadores de la oposición, quienes con un criterio más político que coyuntural, se camuflaron tránsfugamente dentro el caballo de Troya del Cambio, y sean quienes están no sólo solapadamente saboteando; pero además, como es lógico desgastándolo y desestabilizándolo para derrocarlo después.
¿Qué hacer ante esa estrategia envolvente, como ante el entrismo desatado por la derecha dentro el MAS? ¿Una despiadada depuración? Si, pero es parte de la solución. Creo que lo ineludible es impulsar la profundización del proceso con decisiones destinada a darle de un sentido más político que cundidamente culturalista y concertador con los contrincantes. Vale decir que responda a una radical racionalidad política, postulada fundamentalmente en función a priorizar los principios que hacen a la inequívoca identidad política que proverbialmente postula este proceso. O sea ya no tanto el de “sumaj kamaña” ò “vivir bien” sino el de inexcusablemente implementar el Socialismo.