Julián Salgueiro. (*)
Todo es caro pero nos venden barato las ofertas Políticas, así decía un vecino de la ciudad de Santa Cruz que en la otrora década se podía comer sin tener que amararse los pantalones, hoy Santa Cruz, Cochabamba, Tarija, Oruro y Sucre entre otras ciudades, no se puede sostener el deseo de comprar comida cada día la situación económica en los ciudadanos de las calles de Bolivia es incierta. No se tiene posibilidades de trabajo peor de una adecuada alimentación.
Los niveles económicos para Bolivia son muy óptimos pero todavía sigue campeando el hambre en las ciudades. Y hoy el valor de las cosas subió y la demanda es mayor pero con menos circulante en las calles, comerciantes endeudados hasta el cuello no es muestra de una económica digna, una gran parte de la población con servicios poco productible (comerciantes) tampoco es un buen síntoma de una economía saludable para los pueblos.
Los créditos en las entidades financieras son accesibles pero no es muy optima ara un emprendedor por su lento resultado. (tiempo y dinero) son dos factores importantes para acrecentar las economías de los pueblos antes tardaban más en crecer el dinero hoy sigue igual, esto debe mejorar.
El acceso al trabajo agropecuario no da todavía las buenas posibilidades de abrir espacios de trabajo y con sueldos mejores que las ciudades. El día que el agro oferte mejores condiciones de vida y mejor calidad para los que quieran migrar al campo, si tendremos indicios de una buena economía o mejora de lo productivo, pero si el campo sigue secuestrado por organizaciones sociales que no dejan invertir y por el contrario chantajear a someterse a los caprichos orgánicos para fines políticos tampoco dará sus buenos frutos y así se tenga un presidente honesto muy responsable como es Evo Morales, no va a resultar.
Lamentablemente tenemos que seguir caminando con el discurso optimista de mostrar índices estadísticos elevados sobre los ingresos de Bolivia, pero también los índices son elevados para los pobres o desempleados y eventuales trabajadores.
Ni que decir los jóvenes profesionales que no encuentran una esperanza de trabajo pero si podríamos ofrecer otras esperanza de nuevos diseños de trabajo y condiciones favorables para esas nuevas generaciones como el incursionar al campo y reactivar nuestro aparato agrícola y productor lástima que todo esté en discurso o en mentiras que no lo dice el Líder de los indígenas sino sus mediocres líderes regionales que en 5 años de gestión con lo poco que han hecho se conforman para decirle al líder “Misión Cumplida Presidente” – que mediocridad es cuando uno se echa flores ante su jefe y cuando en el fondo se engaña al pueblo y a la revolución.
(*)Estudiante de Economía
la Universidad Técnica de Oruro UTO.
