REDES SOCIALES 2

lunes, 5 de septiembre de 2011

Carta abierta a Cayetano Llobet Tavolara






Estimado Tano:

Entiéndase que ésta carta mas allá de tratar de recordar los pasajes de tu vida, no tiene ningún afán en particular de buscar ofensa alguna, sino y desde el marco del máximo respeto, por tu reciente partida, tratará simplemente de aproximar hasta tu memoria las facetas que viviste en diferentes campos de la vida para que, también los que no te conocían, tengan una idea cabal de tu trayectoria.



Los que te vimos transitar una parte de tus 72 años de vida tenemos varias preguntas que hacerte. Antes, revisando tu biografía escrita hace un par de años, me parece que te habías olvidado retratar algunas cositas, lo que claramente extraña de, otrora, un militante y hombre apasionado por la izquierda, que desafió a los sicarios de los años setenta y que debería darse a conocer en esa biografía del que también dicen por ahí fue “hombre fuerte de Marcelo”, que no tuvo pelos en la lengua para decirles en la cara, a los que entregaron, manosearon y ultrajaron la dignidad de la patria.



Tu biografía lamentablemente no explicita nada de tu militancia emenerista como concejal en Sucre y de tu labor de “analista político”, que a decir de los que te conocemos, debería explicar tu paso por el MNR, nada menos de Gonzalo Sánchez de Lozada!



Y en lo que va tu paso por los medios, por esas características del pasado, extraña también por lo menos un equilibrio y pluralidad como parte de la ética periodística, que es lo que esperabamos de los “analistas” y no un servidor a los intereses de la derecha pro fascista y pro imperialista a la que condenaste con furor revolucionario en el pasado.



Esconder esas facetas de un reciente pasado y otras del presente y con una fuerte repercusión mediática me parece hasta una falta de ética, de respeto y de profesionalismo, elementos clave como a ti mismo te gusta que otros lo demuestren. Será que por eso dices en el inicio de tu biografía, que “no te acuerdas o por que no te contaron”. Imagino que fue un lapsus nomás de tu parte.



Y aquí van mis recuerdos querido Tano: Te conocí allá por los años setenta en Sucre, “muy padre” como dirían los mexicanos al lado de tu primera esposa (Esperanza), tus bellísimos hijos: Alfonso y Claudia. Más adelante sólo me enteré de tu relación con otra compañera mexicana y el respeto que manifieste siempre a tu familia de grandes médicos.









Hasta ahí todo bien, pero sobretodo, conocí al Tano muy bien fortificado y sólido por tu formación marxista-leninista-maoista, y un pleno convencido, como vos mismo dices, de estar dispuesto a la “construcción del socialismo”, con la solvencia y la capacidad del que difícilmente cree que puede traicionar a sus principios. Eran pues los años de la resistencia, el exilio en México y Bélgica y la puesta en marcha de tu formación y consolidación de proyectos políticos.









La fase clave de tu trayectoria sobre lo que todos nos preguntamos posteriormente es de tus serios “extravíos ideológicos”. Tu cercanía nada casual con Marcelo Quiroga Santa Cruz, tu militancia posterior en el Partido Socialista y tu testimonio que dejaste en la COB en ocasión del golpe de García Meza.









Puedo rescatar ese testimonio como altamente significativo y valedero de tu fidelidad a un gran compañero y tu resistencia en gobiernos de facto, lo que fue la experiencia del confinamiento, la tortura y las noches negras de la dictadura. Asumir aquello, reitero, tiene un peso en la acumulación histórica de los combatientes de ayer y de hoy.








Pero, ¿será que esa acumulación de tal magnitud no te diga nada a la hora de ser tú mismo el que señale con el dedo acusador a los que como vos, combatieron a los “nuevos vende patrias”, a las logias serviles, a los intereses de empresarios privados”, la nueva oligarquía cruceña con los que conviviste en tus últimos años?









Esa lectura la tuviste en los años del neoliberalismo del que fuiste preso ya que te entregaste por unas pegas al que te ofrecía mejor. ¿Dónde quedó aquel Tano Llobet que se ganaba la vida y recibía hasta unos míseros centavos por unas charlitas de historia y de “realidad nacional” en los salones de la Pastoral Social de Sucre a monjas y curas, donde éstos se quedaban asombrados de tu prolijidad memorística y lucidez en la interpretación del análisis de coyuntura y en tu oratoria?









Ni el tiempo de las “vacas flacas” te hizo comprender la dimensión de los explotados, de los excluidos y los mas pobres de este país, que surgen gracias a su esfuerzo y su empeño para salir de su crisis!









Creo que tu paso por los medios de comunicación fue claramente lo que tu mismo afirmabas y te lo vuelvo a recordar textualmente: “no sé cómo me aguantaron…. Y claro, por burro que uno sea, va aprendiendo a la fuerza”. Creo que más que aprender te denigraste Tano y pusiste en los suelos la dignidad de los que defendías a mansalva en otros tiempos.









Aguardábamos muy esperanzados en que te ibas a convertir en el referente de la comunicación desde el análisis. En estos tiempos en que el control mediático está a favor de los que fueron tus grandes amigos y te convirtieron en “estrella” del análisis en medios como PAT, ATB, UNITEL, CADENA A y te abrieron espacios en periódicos de los mismos empresarios que controlan la información en el país.









Como buen chuquisaqueño ¿dijiste algo acerca de esa muestra de infamia, crueldad y de racismo expresado en su máximo nivel de lo ocurrido el 24 de mayo de 2008 en Sucre, cuando tus “hermanos” campesinos eran vilmente expuestos a la burla de los “sangre azules” racistas en plena plaza 25 de mayo?








Lo único que trato de hacer en este balance a tu paso por los medios es que, no es un acto de “honradez”, ni de “ganarse prestigio”, como le llamas en tu biografía, es un acto de traición a los principios, a la causa por la que luchaste mas de la mitad de tu vida. Y traicionaste a tus principios porque antepusiste el dinero con la dignidad de una persona que se gana unos pesos sin cambiar su identidad, ni su ideología que es lo que mas nos duele.









Ni que decir de tu participación como “observador” de los referendos de estatutos del 2008 a los que los calificaste de “legales”, cuando bien sabes que esos eventos de tus amigos de la “media luna”, y de tus íntimos “analistas” como Ximena Costas, Carlos Mesa, el mismo Carlos Cordero o Jorge Lazarte pusieron en duda su legalidad y constitucionalidad. Se nota que Carlos Valverde y Juan Claudio Lechín tuvieron nomás mucha influencia en tu discurso Tano.









Ahí esta tu retrato real y evidente: “Así nomás había sido”, no? Y si hoy lo tuviéramos a Marcelo ya me imagino qué estaría diciendo de ti!! Tendría los motivos suficientes para rendirte cuentas de tu consecuencia revolucionaria no? Los otros “socialistas”, si eran consecuentes con su verdadera militancia, ya te hubieran dado una bofetada, como a tantos otros que capitularon y traicionaron a esta causa.








La lección aprendida durante muchos años transitando en la vida política Tano, no está en si te aprovechaste del uno o del otro por sacar tajadas, eso lo evaluará tu propia conciencia. Lo que una gran mayoría podrá evaluar será ¿cuánto pudiste hacer para que el “otro” viva como persona? ¡Cuánto hiciste para reivindicar su derecho a vivir dignamente! Todo lo contrario Tano, aprovechaste los medios, recibiste a manos llenas de aquellos empresarios que endiosándote y lavándote el cerebro, te alejaron del proyecto de defender la causa de los pobres!









Y acabo evocando como al principio, a tus hijos como Alfonso y Claudia de los que sí tengo lindos recuerdos, ellos que te reconocieron en lo bueno y en lo malo, los que aprendieron de ti en las épocas de gloria, de los setenta; ellos que se habrán construido paradigmas en base a tu aporte y lo estarán replicando en su cotidiano.








Ellos como yo, hubiéramos querido que, antes de tu partida, retorne el tiempo de un Tano decidido a comprometerse y servir a sus verdaderos principios que, muy pocos leal y conscientemente, los llevaron en su caminar por la vida.









Acompañando a mi pueblo, con la nostalgia y admiración en Lucho Espinal, en los caídos de la Harrington, en Carlos Flores Bedregal, Gualberto Vega y los centenares de caídos en las dictaduras, el propio Marcelo, me quedo con esa sola imagen de aquel tiempo del Tano militante por esa causa, por la vida, por la justicia.









Quisiera borrar de mi mente y de mi sensibilidad, que lo lleve en mi retina, en estos últimos años, al verte rodeado y totalmente identificado con aquellas logias perversas que estrangularon al país, de los Costas, los Marinkovic y los Cossío, a quienes tu les tendiste tu mano. Ojala el tiempo me permita quitar de mi rencor, de esta rabia contenida a esos rostros con quienes te aparejaste.








Verte al lado nuestro hubiera sido un gran motivo de celebrar con un prieto abrazo al que llamamos compañero, al amigo, al hermano que algún momento lo tuvimos cerca compartiendo junto a Marcelo, junto al Che, la utopía de la vida.








Con afecto revolucionario,







Luís Camilo Romero