*Camilo Katari
Los paros y huelgas convocados por Comités Cívicos de varios departamentos, son una muestra de la vigencia de los viejos instrumentos de las oligarquías regionales para movilizar a sectores del pueblo, tocando los sentimientos más nobles como el cariño a la tierra donde uno nace.
El manejo perverso de estos sentimientos tiene que ver con la imposibilidad que tienen ciertos dirigentes, muchos de ellos reciclados, para entender el momento histórico que estamos viviendo.
La vieja estructura colonial, se basó en una constante separación de regiones y pueblos, de alimentar los egoísmos, esa vieja herencia se expresa en la polarización de “camba” y Colla”, dicotomía que ha puesto varias veces en riesgo la consolidación de un Estado fuerte y con futuro. Esta misma estructura ha sido la culpable para las múltiples pérdidas territoriales que hemos tenido.
Frente a la dualidad complementaria del mundo andino, la dicotomía colonial ha tratado de implementar el separatismo neoliberal, este antiguo método de dividir para vencer incluye también a ciertos dirigentes indígenas que rompiendo el pacto de unidad han realizado unpacto suicida con sus antiguos patrones.
El proceso de cambio ganado en las calles por el pueblo, apostó a un proyecto de Estado Unitario en el que los representantes en el Órgano Legislativo Plurinacional han trabajado por una agenda nacional que dio sus frutos en los cambios profundos como el del Órgano Judicial.
Pensar en chiquito y patalear por más o menos diputados es retroceder en el camino ganado, Potosí no se desarrollará por más o menos diputados que tenga, sino por la capacidad de inversión que el Estado realice en su política redistributiva de los ingresos.
Me preguntó ¿Potosí se desarrolló cuando contaba con más diputados que Santa Cruz? ¡Pues claro que no! los libros de historia solamente hablan del esplendor Potosino en los días de auge de la Plata durante la colonia.
Los paros y el cambio del número de los escaños parlamentarios tienen su origen en los datos que demuestran una dinámica de la demografía en los departamentos como Potosí, Cochabamba, Santa Cruz, Chuquisaca y Beni.
Para nadie es desconocido que existe una fuerte emigración de bolivianos hacia el exterior, esto debido al éxito de los migrantes que tiene un efecto de “arrastre” que aún desangra a nuestro país con la fuga de la población económicamente activa.
Los dirigentes que hoy se preocupan por uno o dos escaños deben preocuparse de proponer políticas de retorno productivo para su población migrante, tienen que generar propuestas para el desarrollo productivo de su región tal como lo ha hecho el gobierno nacional.
Todas las consideraciones anteriores nos llevan a una sola conclusión: Existe, por parte de algunos dirigentes regionales, un manejo político partidario muy a tono con las actividades de una oposición que acude a todos los manejos subterráneos para generar malestar y de esta manera retornar al pasado, facilitando las políticas imperiales para debilitar los procesos de cambio en América del Sur.
Estas posturas de huelgas y paros son la muestra de las señales de la colonialidad como pensamiento y obra; son la muestra de la pereza mental que aquejan a los viejos liderazgos que prefieren amenazar en lugar de pensar. Esa es la lectura actual y no hay otra.
*Camilo Katari, es escritor e investigador potosino
