REDES SOCIALES 2

viernes, 28 de diciembre de 2012

A una semana del Pachakuti



Rafael Puente

    A sólo siete días de haber ingresado a una nueva era, los cambios que se observan en todos los ámbitos de nuestra vida superan las previsiones más optimistas:

    Los programas informativos han dejado la crónica roja y la crónica rosa para reunir noticias objetivas y de relevancia social.

    La Navidad ha dejado de ser un acontecimiento comercial para convertirse en un espacio de convivencia humana y de relajamiento social.

    Los ministros interpelados han reconocido sus errores y han pedido mayor participación social en la vida pública para que aquéllos no se repitan.

    Las asambleas legislativas de todos los niveles se han declarado órganos independientes de sus respectivos órganos ejecutivos.

    Las autoridades responsables de la consulta llamada previa han reconocido públicamente que el “NO a la intangibilidad” no puede interpretarse como “SÍ a una carretera”.

    El sistema judicial ha decidido poner punto final a la retardación de justicia y ha empezado a vaciar las cárceles.

    Los internos e internas que quedan todavía en los penales reciben sus prediarios no sólo cada mes, sino cada semana.

    La dirección nacional del partido de Gobierno ha decretado la supresión definitiva de los “avales” y ha instruido a sus dirigentes a que sólo hablen con las autoridades de temas de gestión y ejecución presupuestaria (con lo que ésta está a punto de superar el 30%).

    Las alcaldías han dejado de venderles las plazas públicas a la Coca-Cola y a otras empresas privadas y las han puesto a disposición de la gente.

    Los partidos de oposición han empezado a elaborar propuestas constructivas, y en vez de dedicarse a pescar en río revuelto quieren instalar sus propios criaderos de peces.

    La ultraizquierda ha empezado a reconocer que a pesar de todos los errores, el país está mejor que nunca en su historia.

    La COB ha convocado a un congreso extraordinario para analizar por qué fracasaron los procesos de cambio del 52 y del 82 y cómo ella tendría que colaborar a que no fracase también el actual.

    Las comunidades de zonas con conflictos limítrofes han propuesto olvidar los límites coloniales y juntar fuerzas para construir un nuevo país.

    Los médicos se han pronunciado a favor de la jornada de ocho horas y han proclamado que su objetivo principal son los y las pacientes.

    El magisterio organizado ha reconocido públicamente que debe subordinarse al sistema educativo plurinacional y no pretender que éste se subordine al magisterio.

    El gremio del transporte ha decidido servir a la ciudadanía y dejar de aprovecharse de ella.

    Por su parte, los gremiales han decidido reconocer que los precios deben ajustarse a los derechos de productores y consumidores, reconociendo que ellos son meros intermediarios.

    Las Fuerzas Armadas y la Policía Boliviana han pedido a la Asamblea Legislativa Plurinacional que declare que ambas instituciones están al servicio de la sociedad, suprima todos sus privilegios y someta a sus miembros a las leyes civiles como cualquier ciudadano.

    La asociación nacional de contrabandistas sigue exigiendo que se considere que el contrabando es un derecho humano, pero por lo menos se muestra dispuesta a pagar una módica contribución en beneficio de las personas con discapacidad.

    La Conferencia Episcopal Boliviana se ha dirigido al Papa Benedicto XVI pidiéndole que convoque a un Concilio que declare el fin de todos los privilegios eclesiásticos, la democratización de la Iglesia Católica, la desaparición del Estado vaticano y la igualdad de género dentro de dicha Iglesia.

    Y lo más notable, los machos de la especie humana han tomado nota de que en ésta, como en todas las otras especies —desde las abejas hasta las vacas—, el sujeto principal son las hembras, y han decidido asumir humildemente que su papel es necesario pero subordinado.

    Finalmente, la Confederación de los Santos Inocentes ha convocado a una conferencia de prensa celestial para pedir en su día —que es hoy— que la opinión pública deje de confundir inocentes con opas.

    Rafael Puente es miembro del Colectivo Urbano por el Cambio (CUECA) de Cochabamba.